Problemas comunes con implantes dentales

España es uno de los países líderes en Europa en implantología oral. Se estima que la tasa de éxito de los implantes dentales supera el 95 % e incluso alcanza el 98 % en pacientes que siguen las pautas de mantenimiento correctas. Sin embargo, como en cualquier procedimiento médico quirúrgico, existe un margen pequeño de riesgo biológico y mecánico que genera dudas legítimas en los pacientes.

En Clínica Kranion, sabemos que la información es el mejor antídoto contra el miedo. Entender qué puede fallar, por qué ocurre y cómo se soluciona es el primer paso para afrontar el tratamiento con tranquilidad. A lo largo de este artículo, analizaremos desde una perspectiva estrictamente médica y basada en datos, los escenarios que pueden comprometer la estabilidad de un implante y cómo la odontología moderna les da respuesta.

¿Cuáles son las complicaciones de los implantes dentales?

Aunque el término «complicación» puede sonar alarmante, en implantología solemos dividirlas en dos grandes grupos para entender su gravedad y tratamiento: biológicas y mecánicas. Es fundamental comprender que la mayoría de estas incidencias son prevenibles con una planificación digital previa y un mantenimiento riguroso.

Complicaciones biológicas

Están relacionadas con la respuesta de los tejidos vivos (hueso y encía) ante el tornillo de titanio o zirconio.

  • Fallo en la osteointegración: Ocurre cuando el hueso no cicatriza correctamente alrededor del implante en las primeras semanas.
  • Pérdida ósea progresiva: Una reabsorción del hueso mayor a 0,2 mm anuales después del primer año de carga se considera patológica.
  • Problemas en los tejidos blandos: Retracción de la encía que deja visible el metal, afectando la estética y facilitando la acumulación de bacterias.

Complicaciones mecánicas o técnicas

No afectan a la salud del paciente directamente, sino a los componentes de la prótesis. Son las más frecuentes a largo plazo:

  • Aflojamiento del tornillo: El tornillo que une la corona (diente visible) con el implante puede soltarse por las fuerzas de la masticación.
  • Fractura de la cerámica: El recubrimiento estético puede astillarse (chipping) si el paciente bruxa o muerde alimentos muy duros.
  • Rotura del implante: Es extremadamente inusual, pero puede ocurrir en implantes de diámetro muy estrecho sometidos a cargas excesivas.
implantes dentales

¿Qué pacientes no son aptos para implantes dentales?

Una de las preguntas más recurrentes en consulta es: «¿Quién no es candidato para implantes dentales?». La realidad es que existen muy pocas contraindicaciones absolutas, pero sí hay «factores de riesgo» que obligan a posponer el tratamiento o a tomar medidas especiales.

Contraindicaciones absolutas

En estos casos, el riesgo para la salud general del paciente supera el beneficio del implante:

  • Pacientes con infarto de miocardio reciente (menos de 6 meses).
  • Pacientes con válvulas cardíacas artificiales o inmunosupresión severa (riesgo alto de endocarditis bacteriana).
  • Pacientes en tratamiento activo con bifosfonatos intravenosos (medicación oncológica), debido al alto riesgo de osteonecrosis de los maxilares.
  • Enfermedades psiquiátricas graves que impidan la colaboración del paciente en el mantenimiento de la higiene.

Factores de riesgo controlables (Contraindicaciones relativas)

Son situaciones que requieren estabilización previa:

  • Diabetes no controlada: La hiperglucemia altera la cicatrización y aumenta el riesgo de infección. Un paciente diabético con la hemoglobina glicosilada controlada sí puede operarse.
  • Tabaquismo severo: Los fumadores tienen una tasa de fracaso hasta tres veces mayor que los no fumadores, ya que el tabaco reduce el riego sanguíneo en la encía. Se recomienda dejar de fumar semanas antes y después de la intervención.
  • Enfermedad periodontal activa (piorrea): Antes de colocar un tornillo, es obligatorio sanear las encías y eliminar las bacterias de la boca.

¿Qué enfermedades puede producir el implante?

Es un error común pensar que el implante, al ser artificial, no enferma. Si bien el titanio no puede tener caries, los tejidos que lo rodean sí pueden enfermar. Las enfermedades que pueden causar los implantes dentales se agrupan bajo el concepto de «enfermedad periimplantaria».

1. Mucositis periimplantaria

Es el estadio inicial y es reversible. Se trata de una inflamación de la mucosa (encía) que rodea el implante, similar a la gingivitis en dientes naturales.

  • Causa: Acumulación de placa bacteriana.
  • Síntoma principal: Sangrado al sondaje o al cepillado.
  • Tratamiento: Limpieza profesional y mejora de la higiene en casa. Si se trata a tiempo, no deja secuelas.

2. Periimplantitis

Si la mucositis no se detiene, la infección avanza hacia el hueso de soporte. La periimplantitis es una patología infecciosa que provoca la pérdida del hueso que sujeta el implante.

  • Consecuencias: Si no se trata, el implante pierde anclaje, comienza a moverse y finalmente se cae o debe ser retirado.
  • Dato importante: Según estudios epidemiológicos en España, la periimplantitis afecta a alrededor del 10-15 % de los pacientes portadores de implantes a los 10 años, casi siempre asociada a falta de revisiones.

¿Cómo se manifiesta el rechazo de un implante dental?

El término «rechazo» se utiliza coloquialmente, pero es científicamente inexacto. Los implantes dentales se fabrican en titanio de grado médico o zirconio, materiales biocompatibles que no provocan respuesta inmunitaria (alergia) en el organismo.

Lo que los pacientes llaman rechazo es, en realidad, una falta de osteointegración. Esto significa que no se ha formado hueso sólido alrededor del tornillo y, por tanto, este no se sujeta.

¿Cómo saber si un implante es rechazado?

Existen signos claros que indican que la integración no se está produciendo correctamente:

  1. Movilidad: Es el signo inequívoco. Un implante bien integrado se comporta como un diente anquilosado; si se mueve, ha fracasado.
  2. Dolor al masticar: Una vez pasado el postoperatorio, el implante no debe doler bajo presión. Si duele, suele indicar inflamación activa o micromovimiento.
  3. Inflamación persistente: Una encía roja y tumefacta más allá de las primeras dos semanas no es normal.

¿Cuánto tiempo tarda el cuerpo en rechazar un implante dental?

El fracaso puede ocurrir en dos momentos temporales distintos:

  • Fracaso temprano (antes de cargar el diente): Ocurre durante los meses de cicatrización. Suele deberse a infección previa en la zona, calentamiento del hueso durante el fresado o falta de estabilidad inicial.
  • Fracaso tardío (años después): Ocurre cuando el implante ya tenía el diente puesto y funcionaba bien. Suele deberse a sobrecarga mecánica (bruxismo no controlado) o a una periimplantitis avanzada.
implantes dentales

¿Cómo saber si hay infección en un implante dental?

Detectar una infección a tiempo es vital para salvar el tratamiento. A diferencia del dolor de muelas agudo, la infección en implantes puede ser silenciosa en sus etapas iniciales.

Debes estar atento a estas señales de alarma:

  • Supuración: Presencia de líquido blanquecino o pus al presionar la encía alrededor del implante.
  • Mal sabor y halitosis: Un sabor metálico o amargo constante que no desaparece con el cepillado.
  • Sangrado espontáneo: Encontrar sangre en la almohada o sangrar profusamente al comer.
  • Exposición de roscas: Si notas que la encía se ha retirado y puedes ver o tocar la superficie rugosa del implante con la lengua.

Importante: El dolor no siempre está presente. Muchas periimplantitis avanzan destruyendo hueso sin que el paciente sienta dolor agudo hasta que es demasiado tarde. Por ello, la radiografía anual de control en Clínica Kranion es innegociable.

¿Cuándo hay que quitar un implante dental?

La retirada de un implante (explantación) es siempre la última opción. Nuestro protocolo intenta siempre salvar el implante mediante limpieza, desinfección superficial o injertos regenerativos. Sin embargo, hay casos donde mantenerlo es perjudicial para la salud del paciente.

¿En qué casos es necesario retirar un implante dental?

  1. Movilidad evidente: Un implante que se mueve no se volverá a pegar. Debe retirarse para evitar destruir más hueso.
  2. Pérdida ósea superior al 50-60%: Cuando queda tan poco hueso que la infección amenaza a los dientes vecinos o a estructuras nobles (nervio dentario, seno maxilar).
  3. Malposición severa: Si el implante fue colocado en una posición que hace imposible colocar una prótesis funcional o estética, a veces es mejor retirarlo y empezar de cero.
  4. Fractura del cuerpo del implante: Si el titanio se rompe por fatiga de material, no es reparable.

¿Cómo se quita un implante dental y es doloroso?

La extracción de un implante es un procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia local, por lo que no es doloroso durante la intervención.

  • Se utilizan unos instrumentos llamados trépanos, que cortan el hueso milimétricamente alrededor del implante para liberarlo con el menor trauma posible.
  • En casos donde el implante ya tiene movilidad, la extracción es sumamente sencilla y rápida, similar a quitar un diente de leche.
  • Si hay infección, se legrado minuciosamente la zona (se limpia el tejido infectado) y, habitualmente, se espera un tiempo prudencial (de 2 a 4 meses) para regenerar el hueso antes de valorar la colocación de uno nuevo.

Los implantes dentales siguen siendo la mejor opción rehabilitadora para la pérdida dental, ofreciendo calidad de vida, estética y funcionalidad. Aunque hemos hablado en profundidad de los problemas posibles, es vital recordar que estos representan un porcentaje minoritario de los casos.

La clave del éxito no reside solo en la marca del tornillo, sino en el diagnóstico previo, la manos expertas del cirujano y, sobre todo, en el compromiso del paciente con su higiene y revisiones. En Clínica Kranion, cada tratamiento comienza con un estudio exhaustivo para minimizar riesgos y asegurar resultados duraderos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué consecuencias tiene el implante a largo plazo? Si se cuida bien, el implante actúa como una raíz artificial estable que preserva el hueso maxilar, evitando que la cara se «hunda» por la pérdida ósea (un efecto común del envejecimiento por falta de dientes). Sin embargo, sin mantenimiento, la consecuencia negativa a largo plazo puede ser la periimplantitis.

2. ¿Cómo sé si mi cuerpo está rechazando los implantes? No sentirás picor ni erupciones como en una alergia. Notarás que el implante empieza a moverse, molestias al morder o inflamación en la encía que no remite con medicación. Ante cualquiera de estos signos, acude a la clínica inmediatamente.

3. ¿Qué pasa si mi implante se infecta? Si se detecta en fase de mucositis, se cura con limpieza. Si evoluciona a periimplantitis, requerirá tratamiento quirúrgico para limpiar la superficie del implante y, en ocasiones, regenerar el hueso perdido. Si la infección es masiva, el implante deberá ser retirado.

4. ¿Es doloroso quitar un implante dental? No. Se realiza con la misma anestesia que se usa para ponerlos. El postoperatorio puede cursar con ligeras molestias que se controlan perfectamente con analgésicos convencionales. En Clínica Kranion disponemos además de sedación consciente para pacientes ansiosos.

5. ¿Quién no debe ponerse implantes dentales bajo ningún concepto? Principalmente pacientes con salud general muy comprometida (inmunodepresión grave no controlada, problemas cardíacos inestables) o aquellos en tratamiento con bifosfonatos intravenosos. Los niños y adolescentes tampoco deben colocarse implantes hasta que finalice su crecimiento óseo (alrededor de los 18-21 años).

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